La Música Vallenata!
El vallenato es un género musical autóctono de la costa caribe colombiana con epicentro en la antigua provincia de Padilla (actuales sur de La Guajira, norte del Cesar y oriente del Magdalena) y una variante importante en la región sabanera de los departamentos de Bolívar, Sucre y Córdoba. Su popularidad se ha extendido hoy a todas las regiones del país y países vecinos como Panamá, Venezuela, Ecuador, Perú y México. Se interpreta tradicionalmente con tres instrumentos: el acordeón diatónico, la guacharaca y la caja (tambor pequeño de cuero de chivo). Los ritmos o aires musicales del vallenato son el paseo, el merengue, la puya, el son y la tambora. El vallenato también se interpreta con guitarra y con los instrumentos de la cumbia en cumbiambas y grupos de millo.
Instrumentos
- Acordeón diatónico: Instrumento de origen austriaco, inventado en su forma actual por Kiril Demian en Viena en 1829 y que fue introducido de contrabando por inmigrantes alemanes procedentes de Curazao por Riohacha (en las costas de la Guajira) hacia 1885. Los músicos vallenatos lo modifican para que produzca su caraterístico sonido.
- Caja: Instrumento de percusión de origen africano. Se trata de un tambor pequeño cuyoparche se fabricaba de buche de caimán, luego de piel de marimonda negra y actualmente de cuero de chivo, venado o carnero. El vaso se hace de un tronco de árbol hueco de 40 cm de alto y 30 cm de diámetro. El árbol debe ser de tronco fibroso, como mucurutú, cañahuate o matarratón.
- Guacharaca: Instrumento cóncavo de fricción de 40 cm de largo que se elabora del tallo de la uvita de lata. Su nombre proviene de la guacharaca o pava silvestre, ave de monte cuyo canto es similar al sonido que produce el instrumento.
Este Se Caracteriza En:
Paseo
A diferencia de todos los demás aires de este folclor, el paseo vallenato tiene una cuadratura de compás de cuatro tiempos. La marcación de los bajos es de uno por tres y a veces, de acuerdo con la pieza, de dos por uno. Para los intérpretes es el aire más fácil de tocar. Este ritmo recoge literariamente y de forma espontánea las historias y relatos del pueblo.
El paseo es concebido originalmente para perpetuar a través del canto la historia de los pueblos precolombinos de la región, cuando chimilas, wayúus, tupes y demás habitantes del viejo Magdalena componían estos cantos para reemplazar a la escritura inexistente, tal como lo hicieron todas las naciones primitivas e iletradas del mundo. A pesar de su antigüedad - que lo ubica en situación de privilegio frente a los demás aires surgidos del mestizaje -, la palabrapaseo es, en el ambiente vallenato, la más nueva entre las cinco que nombran los ritmos tradicionales, hasta el punto de no tener más de 80 años desde su popularización.
El origen de la palabra merengue se remonta a la época de la colonia y proviene del vocablo muserengue, nombre de una de las culturas africanas que, traída desde las costas de Guinea, llegó a la Costa Caribe colombiana, haciendo un gran aporte al desarrollo musical y cultural del país. El merengue vallenato tradicional, tiene una cuadratura de compás de seis por ocho, un compás derivado, ya que los originales son los de cuatro tiempos, el de tres y el de dos; siendo, así, el aire más complejo y a la vez más original entre los cuatro aires tradicionales.
El merengue se diferencia de los demás aires en la interpretación y marcación de los bajos de tres por uno y a veces de uno por tres, de acuerdo a la estructura propia de la melodía; aunque puede ser interpretado con mayor rapidez.
Puya
En Valledupar y demás pueblos del antiguo departamento del Magdalena Grande, el ritmo más antiguo era llamado puya. Su nombre deriva del verbo puyar, y tiene un compás de seis por ocho. Este ritmo, en su forma indígena, nunca tuvo canto y consistía en la imitación hecha por el carricero –pitero o caña sillero-, en ritmo rápido, del canto de algunos pájaros; se bailaba en hileras, llevando cada persona las dos manos cerradas a la altura del pecho con los dedos apuntando hacia delante y simulando que se puyaba repetidamente a quien danzaba adelante. Posteriormente, a través del tiempo, se fueron fusionando los distintos elementos triétnicos típicos de la cultura costeña y ribereña colombiana, logrando sumarse la puya negroide, género cantado, a la puya indígena, dándose como resultado la puya vallenata con su actual equilibrio entre el canto, la melodía y el ritmo.
La puya y el merengue en su patrón rítmico y armónico son iguales. La diferencia está marcada en su concepción melódica: en el ritmo, en la música y naturalmente en la interpretación que se haga, propia de cada pieza. Así, la puya tiene una marcación en los bajos de dos por dos y, a veces, de dos por uno en ciertos pasajes de la interpretación, aunque no en todas las piezas. La velocidad que se le imprima no supone una diferencia, porque el intérprete la toca a su gusto.
La puya se destaca por ser el aire más rápido, y el que exige más habilidad en el intérprete del acordeón. Se utiliza más comúnmente en las contiendas y competencias de acordeonistas en los festivales vallenatos de Colombia.
El son vallenato tiene una cuadratura de compás de dos por cuatro. Una característica esencial en la ejecución de este aire es la prominente utilización de los bajos del acordeón en la interpretación de cada pieza, tanto que los bajos pueden ser más notorios que la misma melodía emitida por el teclado, principalmente en los acordeoneros de las nuevas generaciones.
El son tiene una marcación en los bajos de uno por uno muy marcada, sobre todo en intérpretes sabaneros o de influencia bajera – viejo Bolívar -; a diferencia de los acordeoneros de la provincia, quienes interpretan el son más fluido, menos marcado, más sutil y le dan una marcación de bajo de uno por dos y de dos por uno, en ocasiones.
Como el paseo, los sones son una especie de crónica en donde la singular narrativa del cantor deja plasmados los acontecimientos de su existencia, particularmente en esta especie se representan dramas nostálgicos que han constituido parte importante en la vida del autor.
Algunos interpretes de la música vallenata
silvestre dangond
Silvestre Francisco Dangond Corrales es un muchacho prodigioso y un intérprete nutrido en las más puras corrientes vallenatas.
Dangond Corrales, nacido en el municipio de Urumita (La Guajira), un 12 de Mayo de 1980, es hijo de William José Dangond Baquero, su madre, Dellys Corrales Rojas, nacida en el seno de una familia con vocación musica.Recibió una educación formal y personal, fruto de lo cual recibe a los 18 años el titulo de bachiller académico en el liceo del Caribe en la ciudad de Valledupar.
Fue precisamente al lado de ella con quien pasó su primer año de vida en casa de los abuelos paternos, este contacto con la vida de pueblo es lo que seguramente aporta a sus composiciones, la frescura, naturalidad y sinceridad que constituyen lo mejor de su estilo. En 1982, sus padres ven la necesidad de formalizar un hogar independiente, decidiendo radicarse en la ciudad de Valledupar. fue una infancia muy bonita, era un niño muy amable que se hacia querer de todas las personas, encontrando en su familia un apoyo constante, debido a su particular espontaneidad y naturalidad a la hora de expresar sus sentimientos. Dice su mama. Mostrando desde siempre un interés excesivo por la música vallenata, llegando en muchas ocasiones a escaparse en horas de la noche, si por donde estuviese pernoctando escuchaba las notas alegres de un acordeón.
Sus estudios escolares los iniciaron en el Jardín Nacional, donde se caracterizó por su simpatía y buen compañerismo, seguidamente adelantó los años de la educación básica primaria en el Colegio Colombo-Ingles y la finalizó en el Colegio Parroquial El Carmelo. En ese momento su afinidad por el vallenato se desarrollaba de tal manera, que para ese entonces ganaba los primeros premios es los festivales de canto infantiles que se realizaban en la ciudad de Valledupar
Peter manjarres
Peter Manjarrés nació el 26 de julio de 1974 en Valledupar, la Capital Mundial del vallenato. Se graduó como bachiller académico en el Gimnasio del Norte. Sin duda alguna, es el cantante de música vallenata con mayor proyección en el contexto internacional. Muestra fehaciente de ello, es el reconocimiento que hiciera la Academia Latina de Artes y Ciencias de la Grabación al otorgarle el Premio Grammy en el 2008 y 2009 en la categoría Mejor álbum Vallenato/Cumbia gracias al éxito de los trabajos discográficos “Sólo Clásicos” realizado junto a Sergio Luis Rodríguez y el maestro Emilianito Zuleta y “El Caballero y El Rey” grabado en compañía de Sergio Luis, su actual pareja en el acordeón.
A lo largo de su trayectoria musical, varios han sido los acordeoneros con los que ha tenido la oportunidad de compartir en estudios de grabación y escenarios, como es el caso de Alfredo Gutiérrez, tres veces Rey Profesional en el Festival de la Leyenda Vallenata; Juan Mario De la Espriella, José Fernando “El Morre” Romero, Franco Argüelles y Sergio Luis Rodríguez.
Gracias a su talento ha sido merecedor de los premios más importantes en Colombia y fuera de ella: Dos Congo de Oro en el Festival de Orquestas y Acordeones del Carnaval de Barranquilla, dos premios Nuestra Tierra, ocho Premios Luna, un premio Mi Gente Tv, cuatro discos de oro, dos discos de platino, un doble disco de platino y un triple disco de platino por las millonarias ventas derivadas de sus producciones musicales.
Artistas de otros géneros latinos como Sergio Vargas y Latin Dreams grabaron junto a Peter y Sergio Luis canciones a dúo, donde quedó demostrado que el vallenato es un buen complemento para realizar cualquier fusión.
Importantes instituciones oficiales y privadas lo han reconocido otorgándole sus más altas distinciones como: La Orden de la democracia Simón Bolívar en el grado “Gran Cruz Caballero” del Congreso de la República de Colombia, Orden Civil al mérito en el grado “Gran Cruz” del Concejo Distrital de Bogotá, Medalla al mérito Cacique Upar en el grado “Gran Cruz Extraordinaria” de la Gobernación del Cesar, Medalla de honor al mérito María Concepción Loperena de Fernández de Castro en la categoría “Ciudadano Eminente” de la Alcaldía de Valledupar, la Estatuilla “Pilonera Mayor” de la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, entre otras.
Ha sido invitado especial en realities y telenovelas de los canales privados de su país, imagen pública de campañas comerciales e institucionales que le han permitido demostrar facetas diferentes y ratificar su compromiso social.
Su filantropía lo ha llevado a impulsar la creación de la fundación “El papá de los amores” en su ciudad natal, dedicada a ayudar a niños de escasos recursos.